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Los niños con autismo tienen conexiones cerebrales adicionales, según un estudio

Tener demasiadas 'sinapsis' de este tipo podría ser un problema, pero algún día se podrían eliminar con medicamentos

JUEVES, 21 de agosto de 2014 (HealthDay News) -- Los investigadores informan que los niños con autismo parecen tener un exceso de sinapsis (conexiones celulares) en su cerebro en comparación con los niños normales.

Los científicos también creen que sería posible reducir la cantidad de sinapsis adicionales mediante un tratamiento con medicamentos.

Las sinapsis son puntos en el cerebro donde las células cerebrales (neuronas) se conectan y comunican entre sí. Tener un exceso de sinapsis podría tener un impacto importante sobre el modo de funcionamiento del cerebro, teorizaron los neurocientíficos del Centro Médico de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York.

Las sinapsis adicionales producidas en los cerebros de los niños autistas se deben a una ralentización de los procesos "de eliminación" normales del cerebro durante el desarrollo, creen los investigadores.

"Es la primera vez que alguien ha buscado, y observado, una falta de eliminación sináptica durante el desarrollo de los niños autistas, aunque se ha detectado una menor cantidad de sinapsis en algunas áreas cerebrales en los cerebros de pacientes mayores y en ratones con conductas que parecen autistas", afirmó en un comunicado de prensa de la Columbia el investigador principal, David Sulzer, profesor de neurobiología.

Su equipo también descubrió que la rapamicina, un inmunosupresor que contribuye a evitar el rechazo en los trasplantes de órganos y recubre algunos dilatadores (stents) coronarios, puede restaurar la eliminación sináptica normal y mejorar las conductas de los ratones que parecen autistas. El efecto se observó incluso cuando se administró el medicamento a los ratones después de adquirir esas conductas.

El medicamento provoca efectos secundarios que podrían evitar que se usara en personas con autismo, indicaron los investigadores. Sin embargo, "el hecho de que podamos ver los cambios en la conducta sugiere que el autismo todavía podría tratarse cuando se diagnostica a un niño, si encontramos un medicamento mejor", añadió Sulzer.

Para realizar el estudio, Sulzer y sus colaboradores examinaron 26 cerebros de jóvenes con autismo (13 de 2 a 9 años, y 13 de 12 a 20 años de edad). Todos los niños habían fallecido por causas ajenas al autismo. Sus cerebros se compararon con 22 cerebros de niños sin autismo a los que se había realizado una autopsia.

Los investigadores midieron la "densidad sináptica" en una pequeña sección del tejido de cada cerebro. Al final de la infancia, la densidad sináptica se redujo aproximadamente en la mitad en los cerebros de los niños sin autismo, pero se redujo solamente en un 16 por ciento en los cerebros de los que tenían autismo.

Los investigadores también hallaron pistas sobre lo que causa la deficiencia de la eliminación sináptica en los cerebros de los niños con autismo, según el estudio, que fue publicado en línea el 21 de agosto en la revista Neuron.

Más información

Para más información sobre el autismo, visite el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de EE. UU. (http://espanol.ninds.nih.gov/trastornos/autismo.htm )

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com (http://holadoctor.com )

© Derechos de autor 2014, HealthDay

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FUENTE: Columbia University Medical Center, news release, Aug. 21, 2014