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La ingesta calórica diaria de los niños se reduce en EE. UU., halla un informe

Los expertos dan el crédito del cambio a una comida escolar más sana y a las campañas de información

JUEVES, 21 de febrero (HealthDay News) -- Por fin, una buena noticia en la guerra contra la obesidad infantil. Los niños de Estados Unidos consumen ahora menos calorías al día que hace doce años, según un nuevo informe del gobierno.

Algo incluso mejor es que entre 1999 y 2010, la mayoría de niños de ambos sexos de 2 a 19 años de edad comenzaron a obtener más de sus calorías diarias a partir de las proteínas, que conforman a los músculos, que de los carbohidratos, que pueden fácilmente fomentar el aumento de peso cuando se consumen en exceso, halló el informe de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Los hallazgos, basados en datos sobre la dieta obtenidos de la Encuesta nacional de examen de salud y nutrición, sugieren un paso en la dirección correcta en un país en que el 17 por ciento de todos los niños y adolescentes son obesos. El peso en exceso en la niñez se relaciona con toda una serie de problemas más adelante, como enfermedades cardiacas y diabetes.

"Esto ciertamente refleja una mejora en las decisiones relacionadas con los alimentos y las bebidas", aseguró Rebecca Solomon, coordinadora de nutrición clínica del Centro Médico Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

"Parece que la educación y la concienciación pública sobre la importancia de mantener un peso corporal saludable finalmente están llegando a su audiencia objetivo", apuntó Solomon. "Con algo de suerte, si enseñamos a los niños la importancia de una ingesta calórica y un equilibrio nutricional adecuados, revertiremos el problema de la obesidad en las próximas décadas".

Cuando las personas comen más de lo que necesitan para la energía de sus actividades diarias, el cuerpo almacena las calorías adicionales como células de grasa para su uso posterior. Con el tiempo, eso puede llevar al aumento de peso, y eventualmente a la obesidad.

Según el nuevo informe, el consumo promedio diario de calorías de los chicos se redujo de unas 2,258 calorías en 1999-2000 a unas 2,100 en promedio en 2009-2010. La ingesta de las chicas se redujo de 1,831 calorías a 1,755 en el mismo periodo.

Sin embargo, la encuesta halló algunas diferencias raciales y étnicas notables en los patrones alimentarios.

Por ejemplo, el porcentaje de calorías diarias derivadas de las proteínas (por ejemplo, de los frijoles, los frutos secos y la carne) aumentó del 13.5 por ciento al 14.7 por ciento entre los chicos, y de 13.4 por ciento a 14.3 por ciento entre las chicas, en el periodo de doce años. Pero el consumo de proteínas de las chicas negras permaneció cerca del 13.5 por ciento.

El consumo de carbohidratos (que se hallan en los panes, las papas y la pasta) se redujo entre los chicos, del 55 por ciento en el primer periodo al 54.3 por ciento en 2009-2010. Entre las chicas, los carbohidratos se redujeron del 55.8 por ciento de las calorías totales consumidas al 54.5 por ciento. Sin embargo, esos declives en los carbohidratos no se observaron entre las chicas negras ni de origen mexicano.

Los expertos aplaudieron los hallazgos y dieron el crédito a una amplia variedad de esfuerzo, desde la Casa Blanca hasta las escuelas, y a las diferencias en la toma de decisiones de los padres.

Sharon Zarabi, nutricionista y entrenadora física del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York, cree que la campaña "Let's Move" de Michelle Obama podría haber aumentado la concienciación sobre la epidemia de obesidad, y animado a los niños a comer alimentos más nutritivos y a aumentar su actividad.

"Estos resultados son sorprendentemente gratos, dado que estoy tan condicionada a escuchar solo sobre las crecientes tasas de obesidad", anotó Zarabi.

"Es promisorio ver que la nutrición se convierte en una prioridad en las escuelas, comenzando con la prohibición de los refrescos y las bebidas endulzadas en el campus", añadió.

Zarabi dijo que cree que el aumento en la disponibilidad de la leche baja en grasa, el tofu, las frutas y las verduras ha animado a los niños a elegir unas mejores opciones en la escuela, y "con algo de suerte en casa".

Solomon también atribuyó la reducción en el consumo de carbohidratos a una mejor comprensión sobre las calorías vacías del jugo y los refrescos. "Quizás los niños estén favoreciendo el agua, la soda o las bebidas de dieta como respuesta a la publicidad negativa sobre las bebidas azucaradas", planteó. "Además, el jarabe de maíz rico en fructosa ha sido vilipendiado en los últimos años, y es posible que los padres y los niños estén haciendo caso a la advertencia de reducir este tipo de azúcar, entre otros".

Sin embargo, Solomon expresó cierta inquietud, ya que comer más proteína de lo necesario no es necesariamente algo bueno. La disponibilidad de las barritas de proteína, los refrigerios de soya y el yogurt griego, que tiene casi el doble de proteínas por onza que un yogur típico, probablemente haya aumentado la ingesta de proteínas, apuntó.

"Sabemos que la proteína es esencial para el crecimiento, pero más no es necesariamente mejor, siempre y cuando se cumplan con las necesidades básicas de proteína", añadió. Sin embargo, "todos los alimentos tienen calorías, y es posible exagerar y aumentar de peso con cualquier macronutriente, tanto con las proteínas como con las grasas y los carbohidratos".

Más información

La Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. tiene más información sobre la obesidad infantil (http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/007508.htm ).

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com (http://holadoctor.com )

© Derechos de autor 2013, HealthDay

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FUENTES: Sharon Zarabi R.D., nutritionist/fitness trainer, Lenox Hill Hospital, New York City; Rebecca Solomon, M.S., R.D., nutrition coordinator, clinical nutrition, Mount Sinai Medical Center, New York City; Feb. 21, 2013, report, National Center for Health Statistics, U.S. Centers for Disease Control and Prevention